Formación comunitaria: una ventana hacia la transformación de la sociedad.
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Fecha
2023-11-23Autor
Díaz Zapata, Mónica Carolina
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A nivel mundial, la formación comunitaria
adquiere un sentido social al desarrollarse a partir de un
colectivo humano que comparte un espacio con una
conciencia de pertenencia. Este proceso genera procesos de
vinculación, apoyo mutuo y activa voluntades de
protagonismo educativo en la mejora de su propia realidad.
Las ampliaciones sobre la idea del desarrollo han significado
un tránsito conceptual desde un enfoque unidimensional
basado en el crecimiento económico y las dinámicas
globales, a partir de la aplicación vigorosa de la
industrialización; hacia un enfoque holístico e integrador,
donde el ser humano es el centro del desarrollo y el objetivo
es mejorar las relaciones con el entorno y todas las personas
desde sus propias valoraciones, como una experiencia de
vida con posibilidades de pensamiento y acción. Esto exige
orientar a través de la formación comunitaria para satisfacer
de manera más eficaz las necesidades humanas, prestando
atención tanto a los derechos como a las capacidades de las
personas, posibilitando su acceso al medio físico y
sociocultural, dentro de un marco de interacción entre la educación para concebir el desarrollo social como un
proceso fruto de diversos factores y actores. Los valores de
la formación comunitaria se encuentran tanto en la
capacidad de generar cambios y mejoras sociales, como en
las formas de trabajo e interacción humana necesarias en el
contexto educativo. Se trata de satisfacer necesidades y
expectativas de calidad de vida y desarrollo humano, pero
haciendo hincapié en relaciones de respeto, confianza,
diálogo, creatividad y aprendizaje, con el fin de lograr
cambios positivos en la sociedad. At a global level, community training acquires
a social meaning by developing from a human collective that
shares a space with an awareness of belonging. This process
generates processes of connection, mutual support and
activates desires for educational protagonism in improving
their own reality. The expansions on the idea of
development have meant a conceptual transition from a
unidimensional approach based on economic growth and
global dynamics, based on the vigorous application of
industrialization; towards a holistic and integrative
approach, where the human being is the center of
development and the objective is to improve relationships
with the environment and all people from their own
assessments, as a life experience with possibilities for
thought and action. This requires guidance through
community training to more effectively satisfy human needs,
paying attention to both the rights and capabilities of
people, enabling their access to the physical and
sociocultural environment, within a framework of
interaction between education to conceive social
development as a process resulting from various factors and
actors. The values of community formation are found both in the ability to generate social changes and improvements,
and in the forms of work and human interaction necessary
in the educational context. It is about satisfying needs and
expectations of quality of life and human development, but
emphasizing relationships of respect, trust, dialogue,
creativity and learning, in order to achieve positive changes
in society.
