Tecnoculturas : subjetividades en las mediaciones digitales
Resumen
RESUMEN
Con el auge de las nuevas tecnologías y la masificación de Internet se ha incrementado la necesidad de reflexionar sobre la aclimatación de este tipo de dispositivos como medios de difusión de las distintas expresiones culturales de la población actual. La construcción de una cultura fascinada por el uso de la técnica una vez más pone en evidencia la capacidad que tiene la obra del sujeto sobre su estilo de vida, llegando incluso en ocasiones a ser víctima o beneficiario de ésta por la forma disruptiva en la que interviene en su cotidianidad: para alienarlo o liberarlo de su drama social. Es clave resaltar que los escenarios políticos no quedan exentos a estas trasformaciones y paulatinamente les plantea el reto a sus actores de adecuarse a la nueva sensibilidad que se genera por la sociedad de la información en su expresión digital. Valiéndose de la “Auto-Etnografía Evocativa” o desde el neologismo “Tecno-Antropología” propuesto en la década de los años 90 por María Jesús Buxó y Ángel Jordán; entre otras categorías y/o herramientas, esta investigación interpreta de qué manera se constituyen nuevas relaciones de poder, significaciones e interacciones políticas en Venezuela por el uso de Internet y otros dispositivos de las telecomunicaciones. Las tres experiencias en concreto que se estudian son: la primera y la segunda están vinculadas al uso de las redes sociales Zello y Twitter durante las protestas que se suscitaron en Venezuela entre febrero y marzo de 2014, y la tercera es referida a la instrumentación de las nuevas tecnologías por parte de la comunidad Hackers en el estado Mérida. La importancia de este estudio reside en la necesidad de comprender las interacciones culturales que se configuran desde lo político por el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación como medio de participación (poder y contrapoder fáctico), expresión, creación de parentesco cultural y formas de participación en la democracia venezolana. Por la complejidad de sus realidades no se obvian los aportes que otras áreas del conocimiento como la sociología, la comunicación, la filosofía; etc., sirven como complemento argumentativo a este estudio antropológico

