Editorial
Fecha
2020-04-16Autor
Avila, Elba
Piñero, María Lourdes
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Mostrar el registro completo del ítemResumen
Sin duda alguna el 2020 ha significado para la humanidad la llegada de todo lo imposible de imaginar. Más allá de la emergencia sanitaria originada por una de las peores pandemias de los últimos años, la sociedad ha visto trastocada las certezas generadas por el avance del orden civilizatorio del siglo XXI, y que han sido derribadas por los efectos a nivel global de sucesos para los cuales nadie estaba preparado, como por ejemplo: el confinamiento y aislamiento social a gran escala, la disminución de la movilidad humana, incremento de los decesos poblacional, la suspensión generalizada de todos los niveles educativos, la paralización de las economías regionales, entre otras. En opinión de Daniel Feirstein (2020), Sociólogo investigador de la Universidad de Buenos Aires, “esta pandemia generará un antes y un después. De hecho, es el verdadero comienzo del siglo XXI” .Y es que las consecuencias de este nuevo contexto las estamos vivenciando como un verdadero tsunami, tanto a nivel personal como a nivel colectivo y organizacional. Uno de los aspectos que a corto plazo hemos apreciado con un crecimiento nunca visto es el uso de herramientas y aplicaciones mediadas por las Tecnologías de Información y Comunicación. Estamos siendo testigos de primera fila en el incremento exponencial de las redes sociales, de la educación en línea, la universalización del teletrabajo y el acceso de productos culturales y científicos en línea, con lo cual “nos estamos asomando a un nuevo espacio que habitar: es el espacio digital” (Rodríguez de las Heras, 2020)
