Historia de las relaciones diplomáticas Venezuela-China (1943-2018)
Fecha
2021-11-29Autor
Molina Medina, Norbert Osfaldo
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Contrario a lo establecido por el discurso oficial sino-venezolano, los vínculos formales entre Venezuela y China tienen sus inicios en abril de 1943. Previo a ello, existió el antecedente de creación y efímero funcionamiento del Consulado General de Venezuela en Shanghái entre octubre de 1936 y julio de 1938, el cual debió clausurarse por las dificultades ocasionadas tras la invasión japonesa. Cronológicamente, tres etapas pueden identificarse en la historia de amistad y cooperación entre ambos países:
a) 1943-1974, punto de inicio del diálogo político con la entonces República de China, cuyo gobierno al verse derrotado por la revolución comunista en 1949, trasladó su sede a la isla de Taiwán. A partir de ese momento, en el contexto de la Guerra Fría, la mayoría de los países latinoamericanos dieron continuidad a sus vínculos con el gobierno nacionalista de Taipéi; b) 1974-1999, cuando Venezuela normalizó sus relaciones con el régimen de Pekín, luego que este último recuperara su asiento como legítimo representante del pueblo chino en las Naciones Unidas en octubre de 1971, sentándose las bases de la actual cooperación política, económica, científico tecnológico y cultural; y
c) 1999-2018, caracterizada por el relanzamiento y auge de las mismas, a través de una marcada presencia del país asiático en diversas áreas del desarrollo nacional, pero con algunos síntomas de enfriamiento en los últimos años. Como objetivo general, el estudio se propone analizar las relaciones sino-venezolanas entre 1943 y 2018, sin perder de vista la situación internacional imperante, etapas diagnosticadas, áreas de cooperación e intercambio, aciertos y debilidades, así como el estado actual de las mismas. Nuestro trabajo está cimentado en las formulaciones de la Teoría Realista de las relaciones internacionales, e hicimos uso de la historia diplomática que, junto al derecho internacional público y privado, y la negociación internacional, forman parte de un área especializada de los estudios internacionales. Los resultados dan cuenta de que, pese a los casi 500 acuerdos suscritos, en estos momentos se impone un redimensionamiento de los lazos que permita disminuir las asimetrías, dependencia y opacidades imperantes; para ganar mayor transparencia, confianza, respeto al ordenamiento jurídico e igualdad de condiciones. Contrary to the official Sino-Venezuelan discourse, formal ties between Venezuela and China began in April 1943. Prior to that, there was the creation and ephemeral functioning of the Consulate General of Venezuela in Shanghai between October 1936 and July 1938, which had to be closed due to the difficulties caused by the Japanese invasion. Chronologically, three stages can be identified in the history of friendship and cooperation between the two countries: a) 1943-1974, the starting point of political dialogue with the then Republic of China, whose government was defeated by the communist revolution in 1949 and moved its headquarters to the island of Taiwan. From that moment on, in the context of the Cold War, most Latin American countries continued their ties with the nationalist government of Taipei; b) 1974-1999, when Venezuela normalized its relations with the Beijing regime, after the latter regained its seat as the legitimate representative of the Chinese people at the United Nations in October 1971, laying the foundations for the current political, economic, scientific technological, and cultural cooperation; and c) 1999-2018, characterized by their launching and growth, through a marked presence of the Asian country in various areas of national development, but with some symptoms of cooling in recent years. As a general objective, the study aims to analyze the Sino-Venezuelan relations between 1943 and 2018, without losing sight of the prevailing international situation, diagnosed stages, areas of cooperation and exchange, successes and weaknesses, as well as their current state. Our research is based on the formulations of the Realist Theory of international relations, and we made use of diplomatic history which, together with public and private international law, and international negotiation form part of a specialized area of international studies. The results show that, in spite of the almost 500 agreements signed, it is now necessary to resize the ties in order to reducethe prevailing asymmetries, dependence, and opacities; to gain greater transparency, trust, respect for the legal system, and equality of conditions
